Historia

La disciplina del Drift, palabra que proviene del idioma inglés, se originó en Japón por la década de los setenta. Creada por corredores ilegales que bajaban por carreteras de montañas a altas velocidades. La técnica original evitaba que los automóviles pudieran salirse de la calzada y caer por los precipicios y a su vez prevenir los posibles adelantamientos.

Se dice que para muchos corredores, los caminos montañosos eran un sitio alternativo para poder participar en carreras ilegales, ya que al contrario de lugares como Norteamérica o Europa en Japón las calles son más cortas y angostas impidiendo elevar mucho la velocidad en tramos largos.

Esto motivó correr en tramos de montaña, donde a parte de no circular tantos vehículos como por la ciudad, la vigilancia policial era a su vez menor. El Drift fue evolucionando hasta lograr ser tomada en cuenta como disciplina propia.

La primera competición oficial dedicada únicamente al Drifting se produjo en 1988. Debido al revuelo causado en los países asiáticos logró abrirse camino hasta llegar a Estados Unidos, donde evolucionó y pasó de carreras en pistas empinadas (carreteras de montaña) a pistas planas (circuitos).
En Japón, los conductores más exitosos se convierten en personalidades populares.